47 Casas – Calle Trinidad

Localización

Trinidad-Perchel, Málaga, Spain

Año

2009

La barriada de la Trinidad se encuentra en una trama urbana de marcado carácter histórico.

Las antiguas viviendas corralas del siglo XVI y la morfología del trazado han mantenido en la memoria de la gente de Málaga a la Trinidad como un sector popular de marcado arraigo.  Este es un proyecto realizado con un compromiso hacia la historia y la tipología, hacia la arquitectura de la ciudad para poner de relevancia el carácter que este sector de la trama como parte del centro histórico de la ciudad. La calle Trinidad discurre de Este a Oeste, perpendicular al río Guadalmedina.La iglesia de San Pablo es un referente de la calle, un hito a donde mirar cuando se recorre. La propuesta que presentamos, contemporánea y silenciosa en fachada sobre la calle Trinidad deja que la iglesia siga presente en la mirada.

Las 47 viviendas que presentamos en este proyecto se agrupan alrededor de un patio que espera ser colonizado por los habitantes. Crearán la atmosfera y participarán de la vida ciudadana de la barriada. La ciudad se hace poco a poco. Con gestos, con miradas, con lugares habitables, con encuentros con participación de los que habitan. El edificio que le llamaremos respetuosamente “corrala“ investiga formas de manipular la luz y la privacidad, el espacio, el asoleamiento, las relaciones entre los habitantes, lo público y lo privado.

Cuando contamos la investigación de la luz y  la privacidad  materializamos nuestra idea  con la forma de abrir y cerrar paneles de madera que conforman el espacio central del patio. La luz alternativa, el aire alternativo, la mirada alternativa. Los gestos de la arquitectura de este edificio serán los gestos de la gente que lo habite. El patio de la corrala, de luz, y de materiales contemporáneos  es ahora una caja de madera que espera a sus habitantes para ser utilizada.

En la propuesta ponemos interés especial en el vacío. El espacio que conforma el patio en todos sus recorridos atravesados por pasarelas, adquiere un ambiente especial. Éstas dialogan entre ellas y dejan pasar la luz y el aire. Se crea un vacío entre ellas como si hubiera sido un sólido horadado. Esta presencia la relaciono con el vacío de la esculturas que aparecen en la obra de Chillida en aire alrededor de los cuerpos de Giacometi.

El espacio del interior de la vivienda recibe la luz del patio central de los pequeños patios situados en la medianera. Esto permite que dormitorios y los baños reciban luz generosamente. Ninguna entancia de la casa está privada de luz. En los áticos estiramos el espacio hasta una terraza soleada que asoma al patio central.

La caja de madera  se abrirá, los detalles constructivos, los suelos de los patios, el aire acogerán las macetas. La tradición trinitaria continuará en esta casa “caja de madera”, expresión de un pensamiento abierto. No existen lugares  ni territorios privilegiados para la arquitectura, todo lugar es único , como las personas y  las casas que habitan.

No hemos mencionado hasta aquí la palabra poesía, pero nos viene a la memoria la Poética del espacio de G. Bachelard cuando habla de la casa como nuestro segundo territorio que nos protege y donde hacemos la vida.  En la Trinidad hemos intentado construir este territorio para la gente.